Taller: Ética empresarial y ética de la economía en perspectiva cristiana"


Si no existe Dios, no importa. Pero imagínate que tienes que responder dónde está tu hermano Abel, esa es la responsabilidad, sentenció el Dr. Peter Schallenberg en el taller de “Ética empresarial y ética económica desde la perspectiva cristiana¨ organizado por ACDE y la Fundación Konrad Adenauer el martes 14 de marzo.

Tras una pormenorizada recorrida por los conceptos de ética y los hallazgos griegos acerca de la naturaleza humana, “que vive de la calidad y no de la cantidad”, se refirió a la ética cristiana donde el otro, como hermano, tiene un lugar central.

Al respecto, según Schallenberg, el impacto de la idea de Dios que “lo que hicieron al otro a mí me lo hicieron”, es central en la ética cristiana y va más allá de la propia existencia de Dios.

Luego se refirió al capitalismo desde sus raíces cristianas. “Viene de las prédicas y discursos franciscanos. Siempre pensamos que viene de Lasalle, de Marx, de Adam Smith, y otros. No, el capitalismo, el término no proviene de ellos, sino proviene de Bernardino de Siena, recordó el teólogo y sacerdote alemán.

Finalmente repasó la relación del Estado y la participación en la concepción europea de economía social de mercado como parte del mensaje bíblico y sus implicancias para la ética empresarial.

El Dr. Schallemberg es director del centro de estudios sociales de la Conferencia Episcopal Alemana, asesor de la asociación de catedráticos en economía y administración y de la asociación de empresarios católicos alemanes.

A continuación les brindamos una transcripción de la traducción de dicha conferencia.

Muchas gracias por la invitación, es un placer para mí estar juntos acá esta mañana para pensar en conjunto sobre ética de la empresa, ética económica. Y también agradezco la invitación para dar impulsos en esta ocasión y eso nos lleva a una pregunta muy importante. Yo voy a hablar de esto desde una perspectiva cristiana, no estrictamente confesional sin embargo. El Centro Católico para la Ética Social en Alemania, es un instituto especializado en la Ética Empresarial y Social que trabaja mucho sobre la cuestión de la ética social y empresarial desde un punto de vista ecuménico y también junto con los partidos. En primer lugar con la Unión Demócrata-Cristiana, el partido que trabaja en la tradición de la ética social católica y protestante y hasta hoy cumple un papel importante. Entonces para mí es muy importante mencionar acá que trabajamos también con la Asociación de Empresarios Católicos y Protestantes y esto en el marco de la UNIAPAC que es de nivel internacional.

Quisiera hablar sobre 4 puntos, para que podamos calcular más o menos el tiempo. En primer lugar, es la pregunta de fondo, cuando hablamos de la ética empresarial y económica, aparentemente todo el mundo piensa de que se trata. Todo el mundo habla de la ética de la empresa, la ética y filosofía de una empresa. Pero, ¿qué significa ética? Este es el primer punto. Es una pregunta de fondo. Cuando se quiere aclarar un tema, siempre ayuda el diccionario etimológico. Segundo punto, la perspectiva bíblica, la perspectiva específicamente cristiana. El tercer aspecto sería el capitalismo. Y vamos a diferenciar entre el capitalismo y lo que nosotros llamamos economía social de mercado, un concepto auténticamente europeo, en realidad, alemán. Y el cuarto punto será qué significado tiene esto para los empresarios o para su trabajo ético o para aquellos empresarios con orientación ética

Primer punto, ¿qué significa ética? Cuando consultamos el diccionario etimológico, sin mucho… Simplemente ojeando el diccionario, sabemos que la ética proviene del griego, como tantos otros conceptos y términos y por suerte el griego tiene dos palabras, el ethos y etos. Uno con épsilon. Son dos términos diferentes. ”Ethos” significa el carácter del individuo y “Etos” habla más bien de la moral, de las costumbres. Y eso lo conocemos más del latín, de “mos” y “mores”, que es la moral. Es la costumbre, lo que por ejemplo acá nos saludamos acá en este país con un beso, no tocamos la nariz como los esquimales, y que no nos inclinamos uno frente al otro, sino una buena costumbre que tenemos acá. Después vamos a ver cómo llamamos a los términos “bien” y “mal”. Es una buena costumbre que estamos sentados en sillas. En Corea la gente está sentada en el piso. Lo que a nosotros nos cuesta porque no estamos sentados bien. Nos miramos a los ojos. Todas estas son costumbres. Ahora, ¿cuándo empezamos a hablar de la moral, de los mores? Eso después de Homero, en Grecia, en Asia Menor, es decir a partir del noveno siglo después de Cristo. Lo menciono brevemente, simplemente. Uno puede estudiar esto en muchas publicaciones y no sé si existe en español el siguiente libro de Philippe Nemo, “¿Qué es el occidente?”. El original es francés. Aparentemente está traducido como “¿Qué es el occidente?”. Nemo es un filósofo, no es teólogo. Es filósofo de la Sorbona. Si no estuviera traducido valdría la pena traducirlo. Philippe Nemo, “¿Qué es occidente?”. En este libro, este filósofo se remonta a las raíces de la cultura ética. Habría muchos más libros que se podrían nombrar, por ejemplo el libro recientemente publicado de Larry Siedentop, un filósofo norteamericano, “The invention of individualism”, (La Invención del Individualismo) es un libro que vale la pena leer. Es muy enriquecedor para entender la cultura de occidente. Entonces, a partir del noveno siglo uno conoce a otros pueblos, los viajes de Heródoto, por qué los egipcios actúan de tal manera, los asirios, los sumerios, todos, por qué actúan de tal o cual manera, hay algo que une a los seres humanos. Entonces ahí empieza esto de discutir y pensar sobre el ser humano y pensar sobre los valores universales. Hablamos entonces del “ethos”, los hábitos, algo que hacen todas las personas. Claro, los griegos también dicen que existe el “etos”, el carácter, el individuo. Si uno tiene hijos, (nosotros fuimos cinco hermanos), si hay varios hijos, ustedes sabrán que todos ponen la mano sobre la mesa, comen con cuchillo y tenedor, pero cada niño es un individuo. Uno se levanta temprano, otro más tarde, pero todos tienen que llegar a la mesa. Un hijo está más erguido, otro no tanto, así cada uno es diferente. Eso es lo que piensan y descubrieron los griegos, para nosotros es natural, pero en aquel momento lo descubrieron. Entonces los griegos preguntaban que si siempre hay dos componentes. Un componente de costumbre universal y algo individual. Y dicho entre paréntesis, es muy importante ver esto para el Estado. El Estado establece normas universales pero no puede establecer normas individuales. Nadie debe matar, eso es lo que establece el Estado. Todos deben ser honestos, deben actuar con honestidad. Pero cada persona en su esfera individual, en su individualidad, es diferente. Entonces, lo que ellos dicen, si es así hay que pensar qué es realmente “bueno”. Bueno no es lo que hacen todos, lo que es costumbre, sino que hay que pensar si esta costumbre es buena. ¿Es bueno si se permite a las mujeres trabajar? En muchos años ha sido así, pero no necesariamente esto es bueno. Un argumento “por costumbre” no es un argumento bueno. Hay que pensar qué es. Es una capacidad asombrosa la del ser humano poder pensar estas preguntas.

En realidad ya podríamos volver a casa y pensar en esto, ¿qué es bueno? El ser humano está en condiciones de saber qué es, no en apariencia, sino en realidad. Pero uno no llega solo a la solución sino solamente a través del intercambio con otros. El ser humano es un ser político, es un animal social que vive en comunidad. Entonces, si alguien dice que esto está bueno y otro dice que está mal, entonces a partir de ahí se genera un debate, una discusión. Allí se genera la reflexión. La reflexión necesita el debate. Y eso por ejemplo lo vimos en el debate parlamentario. De ahí surge la ética. La ética es reflexión sobre el bien, pero los griegos dicen algo más. Y con eso llego al final del primer punto. Es un semestre entero entero de clases lo que yo estoy refiriendo acá… pero los griegos también dicen lo siguiente, los dos términos “ethos” y “etos” no vienen de la nada, sino del norte de la India, del sánscrito, donde se han generado muchos términos de la lengua indo-germánica, hasta el español, el italiano, y la palabra que hay detrás es “eteo”. Ese es el término de base. Y se sospecha, lo sospechan los etimólogos, lo reducen al corral de animales. Si una persona tenía una oveja, entonces a la oveja había que protegerla contra los lobos por ejemplo. Había que dejar a esta oveja en un corral para protegerla contra los lobos. Y lo genial detrás de esto es que el ser humano no solamente vive de mantenerse sano hacia afuera, que su cuerpo esté sano, sino en la esencia vive también de que pueda protegerse también internamente contra las lastimaduras, contra las heridas. Esa es la idea que subyace a este término.

Sin duda el término de la psique, del alma, juega un papel muy importante. Y lo que digo es muy importante, el área del cuerpo es un área importante de la medicina. El área de Hipócrates. Es el área de la razón teórica, de las ciencias naturales, de la técnica. Los griegos diferenciaron entre la razón teórica, la técnica matemática, las ciencias naturales, y el área de la razón práctica, que esa es la ética. La técnica crea algo y eso es la poliesis. Lo llaman poliesis. Cuando luego vuelvan a casa ustedes hay que colgar un cuadro en la pared. Pues bien, ustedes lo pueden hacer o piden a alguien que cuelgue un cuadro en la habitación de los niños. Bueno, muy bien, el joven busca un claro, es quizás un cuadro grande, entonces él lo cuelga y después cuando esté puesto llamamos al niño y el niño entra y uno dice que bueno, que bien que está hecho. Entonces cae el cuadro. Pues entonces ustedes no dicen eso está mal, ustedes no saben. Eso está mal hecho. Y así los griegos en el área de la técnica, en el área de los hospitales, de los talleres automotrices, en todos lados, existe esto, lo opuesto entre lo correcto y lo malo. Que eso no es puntualismo ético, sino el área de la actuación ética que podemos diferenciar entre bien y mal. Luego, si llegan a casa por ejemplo no hay que colgar nada en la pared sino que le voy a dar un beso a la primera persona que se me acerque en mi casa, entonces es otra forma de actuar que colgar un cuadro en la pared. Y ustedes se proponen, abren la puerta y llega uno de esos familiares y le dan un beso de bienvenida. Está tan rápido que a lo mejor le pisan el pie mientras tanto y el otro dice: “¡ay!, eso dolió”. Entonces ustedes dicen eso fue bien intencionado, sino que lo hice mal. Entonces, ahí llega el nivel de la ética, con este beso. No queremos crear algo, no es un hacer, ”faccere”, no es un acto de poliesis como dicen los griegos, si no queremos expresar algo, no es un acto efectivo sino un “actus expresivus”. Un acto expresivo, dar un beso. Perdonar también, perdonar no hace olvidar lo que se ha hecho. El padre perdona al hijo perdido en la Biblia, eso no deshace lo que ha hecho este hijo. Sin embargo esta la impresión que una persona puede empezar de nuevo. Y eso es una cuestión ética, es una actuación expresiva. Y esa diferencia es muy importante para entender la ética.

Si hablamos de la ética económica, en realidad buscamos la cuadratura del círculo. Queremos un trabajo efectivo, beneficio, producción, lo queremos vincular con las buenas intenciones. Vamos a ver entonces cómo se logra esta articulación y qué idea hay detrás. Es una idea metafísica de la actuación humana. Podemos decir otros términos y les doy otro ejemplo. Los griegos descubrieron que el ser humano no vive de la cantidad, sino de la calidad. De ahí surge el término del martirio en el cristianismo. Maximiliano Kolbe por ejemplo, Oscar Romero y otros. ¿Qué dicen los griegos?. Platón, mucho antes de surgir el cristianismo dijo y daba un ejemplo, en Asia Menor donde vivían muchas personas, muchos griegos, había muchas tortugas, allí Sócrates, según Platón, preguntó ¿cuál es el objetivo de la tortuga? Ser vieja. Bueno, las tortugas no piensan en ser viejas, simplemente la naturaleza programa a las tortugas para que sean viejas. De modo que la tortuga está contenta con esto. Para Sócrates el ser humano no se contenta con ser viejo, no le alcanza con la cantidad, sino que busca la calidad. Busca años con contenido, no solamente la cantidad de los años. Una persona dice “bueno, ¡qué suerte que cumplí los 90 años!”. Y después viene la pregunta, ¿por qué eres tan feliz? Porque llegué a los 90 años. Pues bien, ¿por qué? Este “¿por qué?” no se alimenta solo del hecho de haber llegado a los 90 años, sino del resultado del evento en sí mismo. De la experiencia por ejemplo de “estoy feliz de ser viejo porque pude tener tantos amigos”. Esto se entiende. Esta es una buena razón. No solamente un hecho. Me parece que esto es muy importante desde la perspectiva antropológica, para entender qué es la ética, qué es la sociedad, qué es la comunidad. Buscamos la experiencia.

Y ahora hay que ir un paso más, porque todavía no hemos definido bien el término del “bien”. Es decir buscamos, queremos hacer buenas experiencias. Ahora, ¿cuáles son esas vivencias o experiencias buenas? Y los griegos también tenían una respuesta a esto y esta respuesta de los griegos se ha grabado en