Conferencia - Millennials - Séniors: Cómo aprovechar la Sinergia

Millennials – Séniors: cómo aprovechar la sinergia fue una conferencia que devino en encuentro intergeneracional.

ACDE y la Fundación Konrad Adenauer invitaron a una disertación a la Ec. MaiaBrenner (millennial), a la Cra. Verónica Melián Socia - Consultora de Deloitte y al Mág. Rafale López, Director de Bimbo Uruguay para brindar distintos puntos de vista sobre el tema.

Participaron además, jefes de área y líderes de la empresa Bimbo, de entre 20 y 27 años que contaron su experiencia de inserción laboral y ascenso en la empresa, generándose un verdadero encuentro entre los asistentes al evento y los participantes.

A continuación brindamos la desgravación de dicho evento.

Apertura a cargo de Claudia Sánchez en representación del Consejo Directivo de ACDE [if !supportLineBreakNewLine] [endif]Buenos días. Acde este año está cumpliendo 65 años. En nuestro camino nos hemos encontrado muchos amigos. Entre los principales se encuentra la Fundación Konrad Adenauer a quien agradecemos está compañía y trabajo conjunto

Hoy nos convoca el encuentro de las diversas generaciones en nuestra empresas.

Desde nuestra perspectiva del pensamiento social cristiano la empresa es un lugar de encuentro que debe ser preparado y atendido.

Ortega y Gasset hizo una serie de recomendaciones acerca de ese encuentro que hoy nos ocupa.

Para este pensador español, una clave indispensable para comprender a una generación es entender la circunstancia en que se desarrolla. Más sencillamente, ponerse en los zapatos del otro.

Por esto hoy presentamos diversos abordajes y experiencias acerca de la convivencia de generaciones en las organizaciones.

La idea es que salgamos de aquí con reflexiones y elementos para conocer a los otros, para generar encuentros, para aumentar la sinergia, la convivencia y la productividad.

Esperamos que les sea útil.

Por último les cuento una primicia y les hago una invitación. El 22 de Junio ACDE presenta sus aportes para la cultura del trabajo en línea con la cuarta revolución industrial. Será aquí en el mismo horario, con la participación del Ministro de trabajo Ernesto Murro, y el presidente del PIT Cnt Fernando Pereyra. Consideramos que el país se juega el futuro en la construcción de la cultura del trabajo y que es, principalmente en las empresas, donde esta se forja.

Bueno, deseamos que disfruten hoy de este evento y le damos la bienvenida y el agradecimiento a los panelistas que son muy interesantes. Gracias.

A continuación, en nombre de la Fundación Konrad Adenauer, David Braehler.

Muchas gracias Paulo, muchas gracias Claudia. Muy buenos días también a los panelistas,en nombre de la DoctoraKristinWesemann y de la Fundación Konrad Adenauer Uruguay.Mi nombre es David Braehler. Como decía Claudia, venimos ya desarrollando hace mucho tiempo que están en frente de los cambios en la sociedad también uruguaya. Y principalmente nuestro trabajo aquí en Uruguay y también en la región, se enfoca justamente en los jóvenes. Nos interesa que piensan las nuevas generaciones, qué les mueve y cómo podemos resolver como sociedad también a estos cambios. Al entrar aquí ya lo vieron y se llevaron un ejemplar, festejamos una nueva publicación que realizamos con la Universidad Católica, “El cambio de valores en la sociedad uruguaya”. Qué justamente está detrás de ese tema, les invito a la lectura, llévenselo. Lo otro, un ejemplar que también les recomiendo muy cálidamente es nuestra revista “Diálogo político”. En la última edición se trata justamente “El joven es política”. Ahí tomamos una serie de entrevistas con testimonios de jóvenes de toda América Latina, acerca de cómo ellos ven su inserción y su participación en la política. Los millennials en Alemania o en el mundo, les decimos GenerationWhy. ¿Qué buscas? Buscan yo diría flexibilidad en el trabajo. Un valor agregado a lo que hago, no basta solamente con tener un salario de ocho horas, tiene que tener algo de sentido. Buscan oportunidades. Ese es un gran reto creo también para Uruguay. Proporcionar oportunidades. Sino los jóvenes… Y sabemos que esa tasa es muy alta, lo último que escuché es que entre un 60 y un 70% de los jóvenes se quieren ir del país. Entonces ahí hay que encontrar las fuerzas. Me alegro mucho que hoy podemos hacer un paso más en esa búsqueda juntos, con empresarios, con millennials, con expertos en el tema, para poner en práctica -como decía Gloria- las soluciones. Muchas gracias y bienvenidos.

Y vamos ya a los contenidos. A otros contenidos que vinimos a buscar. Seguramente muchos de ustedes han escuchado hablar de la generación millennials, ¿verdad? Y por eso estamos acá. Que tienen sus características particulares, como toda generación y como ya nos fuera adelantando David. El año pasado hubo una charla que se convirtió en casi viral a través de internet fundamentalmente y viral también fundamentalmente entre empresarios y dirigentes de empresas. Que fue la de la Country Manager de Mercado Libre, Karen Bruck, quien brindó una conferencia TEDx sobre cómo trabajar con 600 millennials.. Habíamos intentado tenerla acá, por cuestiones de agenda y de viaje no pudo estar. Entonces vamos a brindar uno breves pasajes de lo que fue esa conferencia.

A cuántos de ustedes quizá con algunas canas de más, les ha tocado lidiar con estos jóvenes, por ahí con el pelo un poco enrulado, que parecen surfistas y sobre todo en la oficina se quieren comer el mundo. Los millennials. Son aquellos nacidos entre el año ´80 y el 2000. ¿Y qué aprendí de los millennials? Después de muchas emociones, los mismos dolores de cabeza, y lo que aprendí se los voy a resumir hoy básicamente en dos palabras: planificación instantánea. Y voy a definir cada una de ellas. Gratificación. Para estos jóvenes la gratificación es un fin en sí mismo. Para ellos la diversión y el hedonismo es lo más importante. Si no hay diversión, no hay trabajo. El primer diciembre en el cual trabajé, nos pasó que de repente había un pico de renuncias. Dije, ¿qué está pasando? ¿Estamos pagando mal? ¿Será que alguien nos robó a nuestros chicos? Y ahí me junto con el equipo de Recursos Humanos a entender lo que luego llamé “el efecto Cabo Polonio”. Querían estar un mes y medio de chancletas en el Cabo. No les alcanzaba con las dos semanas de vacaciones, que tenían que negociar para poder irse en enero, como todos hicimos alguna vez. Hace algunos años, en la década de los ´90, un egresado de la Facultad al cabo de 5 años tenía un promedio de un trabajo y medio. Hoy en día esa métrica se duplica, son tres. Esto en Estados Unidos. Pero lo mismo sucede en Uruguay. Esa es la “instantaniedad”, esa necesidad de seguir saltando, parece que el mundo se termina. Estos jóvenes no se atan a nada. Porque siempre buscan el próximo paso. En mi adolescencia jugábamos muchísimo al trivial. En la barra teníamos a los chicos más jóvenes contra las veteranas. Espero que conozcan este juego fascinante. Y había preguntas que eran ambiguas, o realmente difíciles de acordarse. Por ejemplo, ¿quién era la actriz que hacía de niña en Los Locos Adams? Horas debatiendo cómo se llamaba. Hoy en día Google manda a todos allá mismo, no da el tiempo de practicar la mente, las neuronas. Es esa misma instantaniedad, que hace que en una entrevista una persona en tercero de Facultad me pregunte por un trabajo gerencial. Y yo le pregunto “flaca, ¿conoces el derecho de piso?”. Lo mismo me pasa cuando me dicen “pero de acá a un año, ¿a dónde me vas a promover?”. Todavía no te di el trabajo, ¿cómo te voy a promover? ¡Por el amor de Dios! La gracia de todo esto está en nuestra conexión. Invitarlos a la sala, dar vuelta la silla y sentarnos a leer, a hablar y también saber que nos parecemos. Aunque no parezca, nos parecemos. Y que muchas veces, en lo que nos diferenciamos en realidad si lo pensamos, en realidad nos complementamos. Los abandono amigos, hasta acá llegó mi charla. Me voy al Cabo Polonio. (hasta aquí la desgrabación del video)

Bueno y precisamente porque hablaba de encuentro y ya Claudia Sánchez nos decía y nos hablaba de los encuentros que hacen las empresas, queríamos empezar también aquí con un encuentro. Por eso, la Economista MaiaBrenner, millennials, va a hablar de su experiencia e inserción en las organizaciones. Muchas gracias Maia.

Hola a todos. Más que como economista vengo a hablar como millennials, como dice la presentación. Eso es lo que soy. Ni más ni menos que una millennials. Nací en 1993 y como acaba de describir Karen, estoy en el medio de esa generación. Tengo 23 años. Pero más allá de la edad que tengo, tengo todas las características que Karen acaba de describir. Es por eso que hoy vengo a hablarles en primera persona, pero sobre todo también a hablarles en primera persona, que somos nosotros los millennials. Es la opinión de mis amigas de Facultad, del colegio, de mis compañeras de trabajo, es una conversación que se da constantemente. Estamos hablando sobre el trabajo en una cena y alguien habla sobre las ganas que tiene de irse de ese trabajo, o de una entrevista de trabajo y de las siete entrevistas que tuvo. Nos juntamos a cenar y alguien habla de las vacaciones y de las ganas que tiene de irse ya de vacaciones. Después está alguien que está hablando de sus estudios, que está de parciales, sus ganas de dejar de estudiar y otro que está hablando de las ganas que tiene de irse a estudiar afuera. Son temas que se dan constantemente en las charlas que tenemos con nuestros compañeros y amigos. Es por eso que justo me identifico con la idea esa de que todos tenemos el dilema y ese dilema dentro de la responsabilidad y el “hago lo que quiero”. Está por un lado el estudiar y trabajar y por el otro lado me quiero ir de vacaciones. Y ahí es donde me quiero centrar un segundo en tratar de derribar esa idea, o ese mito.Ese estereotipo que a veces se tiene de los millennials como jóvenes que no les importa nada, o que son vagos. En un momento hablaban acá en la charla de que son así medio peludos, tirados en Cabo Polonio, ni estudiando ni trabajando. Y la realidad es que yo vengo a presentar esos millennials que son los que están cerca mío, y a quienes hoy vengo a representar. Que más que “ni-ni”, que ni trabajan, ni estudian, son jóvenes “si-si-si-si”. Si trabajan. Si estudian. Si se van de vacaciones. Si se van de viaje. Si salen con amigos. Si hacen todo. Es ese joven que todo el tiempo tiene ganas de hacer más cosas. En ese afán de hacer “si-si-si-si” muchas cosas, es que después se da el lujo de decir “no, yo no quiero este trabajo”. O “no quiero estas condiciones de trabajo”. O “no me quiero quedar este enero trabajando”. Son esos mismos jóvenes que sí estudiaron, que sí trabajaron, que sí hicieron otro montón de cosas que priorizan otro montón de cosas. No es que no les importa nada, sino que les importan otras cosas que tal vez a otras generaciones no les importaba. No necesariamente no les importaba, sino que no se podían dar el lujo de que les importaran esas cosas. Yo creo que somos la generación privilegiada en ese sentido. Porque tenemos el privilegio de realizarnos y ser felices. Somos esa generación privilegiada que tenemos nuestras necesidades básicas satisfechas. Tenemos comida, tenemos casa y pode