Éxitos y fracasos de las empresas en el acceso a mercados internacionales


Bajo este título se desarrolló esta mañana en nuestra sede el panel integrado por Andrés Rebolledo, ex ministro de energía de Chile y ex director de la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales de Chile, Antonio Carámbula, director ejecutivo de Uruguay XXI, Alejandro Bzurovski, presidente de la Unión de Exportadores del Uruguay y Pedro Otegui, director de Lanas Trinidad y directivo de la Cámara Mercantil.

Fue moderado por Ignacio Bartesaghi, decano de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Católica de Uruguay,Básicamente lo que quiero compartir con ustedes es la experiencia de Chile.

El audio, las presentaciones y exposiciones del panel puede descargarse AQUI

A continuación le brindamos lo dicho por Rebolledo

“Lo primero, en cuanto al contexto. Son tiempos de incertidumbre en el comercio internacional, la arquitectura institucional, multilateralismo, la guerra comercial que parece que va a ser una serie larga, de muchos capítulos y estamos viviendo solo los primeros de este reajuste de la economía global a nivel estructural y el protagonismo de China en la economía global. Ellos, pre revolución industrial, fueron por siglos la primer economía. Y hoy, en un contexto más global, en una lucha de poder geoestratégico, están volviendo a tener protagonismo.

Tenemos que acostumbrarnos a vivir un marco de incertidumbre importante.

El 2018 era auspicioso por el crecimiento de las principales economías. Pero entre medio se cruza la guerra comercial que pone todo en incertidumbre y el déficit de Estados Unidos que supone un ajuste monetario. Tenemos que estar siempre atentos dado el carácter de nuestras economías.

Chile es el 0,3% de la economía mundial. La vocación de expansión de nuestra economía necesita mercados internacionales. Así lo entendimos en Chile hace más de 20 años por eso negociamos una multiplicidad de acuerdos comerciales.

Como primer paso para tener ventajas y una condición preferencial para poder exportar en buenas condiciones de acceso a mercados, es justamente tratar de negociar estos acuerdos comerciales.

Chile lo hizo a principio de los 90 como una decisión político-estratégica cuando salimos a la democracia.

Durante los 80, Chile vivió una reforma y apertura importante, básicamente de carácter unilateral. En los 90, la clase política que tomó el gobierno decidió persistir en la apertura al mundo con un matiz distinto que es la vía bilateral y de las negociaciones, con apertura y con la contrapartida de abrir otros mercados. Y enfrentar un fenómeno que es determinante en la historia del comercio de nuestros países que son las cargas arancelarias que diferencia a los productos de menor valor agregado con los de mayor valor agregado.

Tenemos 24 acuerdos con más de 60 países. Los aranceles no son una barrera de acceso a mercados hoy para Chile.

Las exportaciones en el mundo pagan 0,05% y como contrapartida, las importaciones de Chile pagan un arancel menor al 1%. Somos una economía abierta y eso es muy importante para la exportación.

Cuando uno tiene la posibilidad de importar barato, de comprar bienes intermedios, ser más competitivo quiere decir que puedo ser más competitivo en los mercados internacionales.

El modelo proteccionista era anti exportadores porque obligaba a comprar series de insumos caros.

Una cuestión que surge en los debates y que estuvo presente en el TLC de Chile con Uruguay tienen que ver más que con los aranceles con los tratados que provocan estos acuerdos.

Las normas comerciales y la institucionalidad proveen un grado de certidumbre que tiene un efecto en la inversión y en el comercio.

Un estudio del BID "Fábricas sincronizadas en el mundo" que plantea un análisis de los tratados del mundo y sus temáticas, de bienes, servicios y normas, y llega a la conclusión de que aquellos acuerdos que tienen más cobertura temática han tenido un efecto más positivo del comercio.

En los momentos de incertidumbre los acuerdos comerciales dan certeza a países como los nuestros y han de tener una institucionalidad que permitan un diálogo con el socio, lo que da un valor intangible. La OMC hoy no es un referente para dialogar en materia de normas comerciales en el mundo y los acuerdos hoy tiene la posibilidad de tener sentado al socio y si es grande, más valor tiene porque si no tengo un TLC difícil que se siente a hablar conmigo. Y si tengo un problema de un producto agroindustrial con una norma técnica o de certificación, sin ese espacio institucional para sentarme a hablar con Estados Unidos, China o la Unión Europea, me será más difícil llegar a la solución. Lo encontraré quizás, pero la institucionalidad como tal tiene un valor intangible muy importante y hace nuevamente al acceso a mercados.

Otros tips de los resultados de estas políticas: Las exportaciones han sido el motor de crecimiento. Seguimos concentrados en el cobre, pero lo fundamental ha sido el mundo de los alimentos, su expresión más amplia de la agro industria y la pesca, y el mundo de la cadena de valor del sector forestal, donde tenemos una presencia importante en el mundo.

Estos tratados de TLC han implicado un factor de crecimiento en sectores donde Chile no había pensado tener un liderazgo mundial como el de la uva y las manzanas. Si uno mira por mercado, en la historia, el dinamismo de los mercados con acuerdo en comparación con los que no había acuerdo también fue muy importante.

El seguro, en esta guerra comercial es otro tema importante. De los productos que entre China, Estados Unidos, Europa, Turquía y otros países han subido el arancel, hay 400 items arancelarios (productos) que Chile exporta a esos mercados. Ninguno de ellos le ha afectado a Chile como consecuencia de que tenemos estos tratados de libre comercio. En todos los casos prácticamente tenemos arancel cero y por lo tanto, nos conviene la guerra comercial porque otros socios que no tienen acuerdo en esos mercados, China por ejemplo, han tenido que volver a pagar o no han podido ingresar a los mercados como consecuencia de a