FORO ECONÓMICO 2022





ACDE realizó su 38º Foro Económico en el que los economistas Alfonso Capurro, Tamara Schandy y Javier de Haedo compartieron su visión y análisis.

En la instancia, los empresarios tuvieron de primera mano las últimas perspectivas económicas con el fin de planificar sus acciones y tomar decisiones en base a información actualizada sobre la coyuntura local e internacional.

“Como líderes de empresas, tenemos la misión de gestionar bien nuestras organizaciones. Somos actores necesarios para el cambio y debemos asumirlo con responsabilidad, creatividad y sin miedo, como nos ha dicho en reiteradas ocasiones a los empresarios el Papa Francisco, y lo reiteró en Roma cuando tuvimos un encuentro con él en el marco del congreso de la Unión Internacional Cristiana de Dirigentes de Empresa, a la que pertenece ACDE”, señaló la presidenta de la organización, Rosario González Stewart.

El evento se realizó en modalidad híbrida, presencial en el Edificio Semprún de la Universidad Católica del Uruguay (UCU) y virtual a través de la plataforma Zoom.

La instancia contó con la participación de Javier de Haedo, director del Observatorio de la Coyuntura Económica de UCU; Tamara Schandy, socia de Exante; y Alfonso Capurro, socio de CPA Ferrere e integrante del Consejo Fiscal Asesor del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).

De Haedo resumió el contexto internacional como “un shock negativo externo”, que contribuye a la desaceleración de la economía uruguaya y a la depreciación del tipo de cambio real, analizando la coyuntura de Brasil y Argentina y el impacto en nuestro país.

“Brasil no nos quita el sueño. En el caso de Argentina, va a estar empobrecida y barata por un tiempo indefinido, y ese es un dato preocupante para el país. No se ve la luz al final del túnel, pese a las medidas que pueda tomar el gobierno”, explicó.

Sostuvo que pese a que en Uruguay se informa sobre el crecimiento de entre un 5% y 6% del Producto Interno Bruto (PIB) y la creación de aproximadamente 40.000 puestos de trabajo este año, “la mayor parte se generó en 2021 y la cantidad de personas ocupadas dejó de crecer en 2022”. Sin embargo, destacó el cumplimiento de la meta fiscal del gobierno, con un déficit que se ubicó en el entorno del 2%.

Por su parte, Schandy comentó que las expectativas empresariales siguen siendo favorables, sobre todo en lo referido al clima de negocios. No obstante, remarcó que Uruguay “continúa caro en dólares, su matriz exportadora está muy expuesta al ciclo de commodities, y no está blindado si el escenario global es de mayor ajuste de tasas, más turbulencias financieras y recesión prolongada”.

En cuanto a la inflación, la economista añadió que “se aproximan meses de baja relevante de la inflación, conforme van cediendo algunos componentes transitorios que impactaron en el primer tramo de este año”. Eso debería dar espacio “a un rebalanceo de los distintos objetivos de la política económica en nuestro país”, resaltó.

Para que se materialicen los pronósticos de crecimiento en 2023, Schandy comentó que “será clave que el empleo recobre algo de dinamismo para dar sostén a los negocios más enfocados al mercado doméstico, y que se procese cierto ajuste de los costos internos para amortiguar el impacto del nuevo entorno internacional sobre los sectores exportadores”.

Para finalizar, Capurro llamó a reflexionar acerca del shock internacional y su duración. “Si es transitorio como en 2008, no hay razones para pensar en hacer un ajuste abrupto con los crecimientos actuales”. En cambio, si el shock es prolongado, “habría que tomar decisiones para contener otras situaciones que se pueden presentar”.

Capurro destacó el crecimiento de la actividad económica de Uruguay en la primera mitad del año. Sin embargo, detalló que hay dos debilidades: el mercado laboral y la situación de los sectores más expuestos a la región. “Hay sectores que pierden empleo, como el de entretenimiento, comercio y servicio doméstico. En otros, como el turismo, se prevé una buena temporada, pero no con al nivel histórico de otros años”.

Sobre la inflación, comentó que “es un problema para Uruguay y no alcanza con la política monetaria, porque terminamos pagando costos muy altos. Se requiere un programa integral para contenerla”.

Al finalizar el evento, la presidenta de ACDE sostuvo que en los 70 años de la institución “sigue vigente la misma misión, que es transformar a las empresas y su entorno para la creación de un mundo más justo y humano basado en el bien común. Estos son los valores que todos compartimos y también están presentes a la hora de gestionar nuestras organizaciones, teniendo a las personas en el centro de la actividad. Al relacionarnos con nuestros colaboradores, deben reconocer en nuestro accionar que vivimos esos valores”.


Señaló además que "es cierto que los empresarios somos optimistas. El clima de negocios lo vemos bueno o muy bueno y es el primer factor a destacar…El salario real va a seguir creciendo y a nosotros nos alegra, pero necesitamos como empresarios ser creativos y ver cómo hacer para crecer, siendo los motores de la economía, para generar nueva actividad, nuevos puestos de trabajo, para que el PBI no crezca modestamente un 2%”.








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